miércoles, 7 de agosto de 2013

Capítulo 47. Sutilmente.

*Narra Laura*
Como tengo que esperar y no hay otra cosa mejor que hacer, veo como actúan, bueno, sobretodo a Dani, se que esta nervioso porque le estoy viendo yo y le da cosilla, pero si me cogen se tendrá que acostumbrar a tenerme por aquí, digo yo...
Jose me llama, supongo que ya lo ha pensado y me dirá que lo siente mucho pero no o algo así.
Vamos a su despacho y empieza a hablar.
- La verdad Laura, que me has sorprendido... no conocía a ninguna persona que sin carrera pudiese lograr hacer lo que has hecho...
- Bueno, youtube también enseña... -digo con una sonrisa-.
- Eso dicen... -dice Jose devolviendome la sonrisa- Bueno, yo creo que tienes las cualidades suficientes y... por mi, estas contratada.
- ¿Enserio?
- Si.
- ¿De verdad?
- Que si mujer.
- ¡Gracias! Gracias, gracias, gracias -digo. Me levanto y le abrazo-.
- Bueno, mujer, tampoco es para tanto.
- Si, si lo es, siempre he querido trabajar en esto y...
- Bueno, pues preparo el contrato y ya mañana lo firmas y eso ¿Vale?
- Perfecto.
- Pues hasta mañana.
- Hasta mañana y... gracias, de verdad.

*Narra Dani*
Llegamos a casa y Laura aún no me ha dicho si la han cogido o no... tampoco es que se lo haya preguntado, hoy a habido mucho lío...
- Oye ¿Y... qué? ¿Te han cogido? -la digo algo nervioso-.
Me mira y viene hacia a mi con cara de tristeza, joder Jose, ¿No la has cogido? ¿Enserio?
- ¡Qué me ha cogido!
- ¿Enserio? -la abrazo y la beso- ¿Y por qué te has acercado con esa cara?
- ¡Nah! Que me gusta putearte.
Me muerdo el labio inferior negando con la cabeza y la vuelvo a besar.
- Oye... -digo- hoy en el curro hemos estado hablando de eso de casarse y tal... ¿Tu que opinas?
- Bueno, lo de que tu familia y amigos vean como te casas y eso me encantaría algún día... pero no necesito firmar nada para demostrar a alguien que le quiero ¿Por qué me lo preguntas?
- ¡Opinas lo mismo que yo! -digo agarrándola de la cintura- Es simplemente para saber tu opinión, nada más.
Bueno, tampoco a sido tan difícil esto de "preguntarla sutilmente"
- Así que... ¿Te gustaría casarte? -dice ella pasando sus brazos por mi nuca- ¿Qué ha sido del Martínez que huía cuando sentía que quería a alguien con tanta fuerza?
- Murió cuando me dijiste que si, que volviésemos a intentarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario