jueves, 5 de septiembre de 2013

Capítulo 50. Maridito. (Último capítulo)

Después de meses y meses de preparativos llega el día y la hora... He estado dos días sin ver a Laura y... y espero que esto salga bien...
En estos dos días hemos tenido nuestras despedidas de solteros y nos hemos estado mandando mensajes a escondidas como dos adolescentes que si "te echo de menos", que si "el boys me recuerda a ti", que si "pues entonces cásate con él", que si "no, yo te quiero a ti"... en fin, esas cosas...
- ¿Puedo pasar a ver al novio? -dice Flo tras tocar la puerta-.
- Si, claro, pasa -digo mientras me coloco la corbata-.
- ¿Nervioso, no?
- Un poco bastante...
- Tranquilo, todo va a salir bien y por cierto... venga que se supone que es la novia la que llega tarde...
- Y espero que no mucho porque si no voy a empezar a comerme la cabeza...

*Narra Laura*
Llega el día de la boda... estoy nerviosa no, lo siguiente de lo siguiente... ¿Si salto por la ventana me mataré? No, Laura, no, quieres a Dani, es el hombre de tu vida, habéis pasado por malos momentos y lo habéis superado, no te vas a rendir ahora...
- Vaya hija... estas preciosa -era mi padre-.
- Te dije que no vinieras, que no estás invitado.
- Pero soy el acompañante de tu madre.
- No, si hablar, el acompañante de mamá es mi hermano, me lo dijo ella así que ya te estás largando.
- Pero hija...
- Vete -le grito-.
Genial, empezamos bien el día de mi boda...
- ¿Qué ha pasado? He oído gritos y... -era Anna, en estos meses se ha convertido en una de las personas que espero no perder nunca-.
- Mi padre, que resulta que ha venido.
- Bueno cielo, no te preocupes...
- Si, si me preocupo porque no quiero que esté en la boda, ese hombre no me va a llevar al altar ni de coña.
- Bueno, creo que tengo al candidato perfecto para ello y creo que hasta Dani le hará ilusión -dice sonriendo-.

*Narra Dani*
Ya es la hora... Joder, que no tarde mucho, que no tarde mucho, que no... ¿Donde coño esta Flo para tranquilizarme? Entonces aparece Anna.
- ¿Qué pasa? -la digo-.
- Espera y verás.
Entonces empieza a sonar la musiquita y yo creo que me voy a desmallar, pero entonces la veo más preciosa que nunca... con ese vestido blanco de palabra de honor que le llega por las rodillas con pequeños detalles al final, sencillisimo, con pero que le queda de muerte, junto a esos tacones del mismo color que el vestido, es lo que a ella le gusta, las cosas sencillas, no es de llevar una cola de ocho metros ni cosas de esas y eso me encanta... Lleva un moño para sujetar el velo, lo debe de estar pasando fatal, no la gusta nada llevar el pelo recogido... Va pintada pero con lo justo, como se pinta ella... Y es entonces cuando veo quien la trae hacia mi, no puedo evitar sonreír como un tonto y me entrega su mano.
- No hagáis muchas guarreridas sin mi consentimiento ¡eh!
- Anda, cállate Flo -le digo-.

- Y ahora los novios precederán a leer sus botos... -dice el cura-.
- Laura... desde ese primer día que te vi, supe que sería algo especial, algo único, porque a lo mejor el destino quiso que te tirase ese helado, no lo se, pero lo que si se es que te quiero, hemos pasado malos momentos pero pese a ello nos hemos esforzado en olvidarlos, gracias a ti volvió ese algo que desapareció dentro de mi, te quiero señorita Sublime.
- Dani... ya sabes que esto no se me da bien pero me has hecho reír mil veces, sobretodo cuando estaba mal, has hecho que un simple helado sea especial, has hecho que no pueda vivir sin ti a mi lado ni un día... Te quiero señorito Increíble.
- Y ahora procederemos a la entrega de los anillos -vuelve a decir el cura-.
Carlota, la hija de Susito, los trae y no puede ser tan mona, ¿Qué voy a decir? Es como si fuera su tío...
- Daniel Martínez Villadangos, ¿Toma usted a Laura González Ruiz como su legítima esposa para así amarla y respetarla por el resto de su vida?
- Si, quiero.
- Laura González Ruiz, ¿Toma usted a Daniel Martínez Villadangos como su legítimo esposo para así amarlo y respetarlo por el resto de su vida?
- Si, quiero.
Nos ponemos los anillos y el cura dice eso de "Si alguien tiene alguna objeción por la que esta pareja no se pueda unir, que hable ahora o que calle para siempre" como no hay nadie sigue hablando y llega el momento, el gran momento que he llevado esperando desde hace dos días porque hace eso exactamente que no pruebo sus labios.
- Bien, puede besar a la novia -dice el cura-.
Echo para atrás el velo, la beso y ella a mi.
Ya se puede decir oficialmente que estoy casado... Casado... hace tres años eso me resultaba prácticamente imposible, pero entonces la encontré a ella y me cambió todos los esquemas...

Después del banquete y de un poco de baile, nos vamos, más que nada porque el avión para Roma va a salir en media hora... y como no, mi hermano y el suyo han hecho de las suyas y resulta que tenemos que ir así vestidos hasta que lleguemos al hotel...


Durante el trayecto la verdad es que nos lo pasamos bien, la gente nos miraba raro pero bueno, supongo que no se ven recién casados vestidos con la ropa de la boda todos los días...
Cuando por fin estamos en el hotel y vamos hasta nuestra habitación paro a Laura.
- ¿Qué pasa?
- Es la tradición... -digo abriendo la puerta-.
La cojo en brazos y le tumbo en la cama, después me tumbo a su lado.
- Bueno... -dice-.
- Bueno... -repito-.
- ¿Qué quieres hacer, maridito?
- Uuuf... que mal suena eso de "maridito"... ¿Y si nos divorciamos?
- ¿Tan rápido te has cansado de mi?
- Nah. Sabes que no me cansaría de ti nunca, bueno, hasta que te pongas gorda como Flo, entonces ya me preocu... -me corta con un almohadazo en toda la cara- oye, a traición no vale.
- Aaaaah...
Y así empezamos nuestra primera pelea de casados, nuestra primera pelea de almohadas como casados.



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Y hasta aquí la historia de Dani y Laura...
Tranquilidad que tengo pensado hacer otra (No es porque Ali y Pau me hayan amenazado)
Eso si, creo tendré que cambiar el nombre del blog y eso...
En fin, gracias por haber seguido la historia. ^^
(Si comentáis y tal y me dais vuestra opinión mejor xD)

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