A los diez minutos o así Laura y yo ya estábamos dormidos.
- Oiga... -oí mientras alguien me movía- ya vamos a aterrizar... -abrí los ojos y vi que era una azafata-.
- Vale...
La azafata siguió despertando a los demás del avión y yo me ocupé de Laura...
- Nena... -dije mientras la acariciaba el pelo- ya vamos a aterrizar, despierta.
- Mmmm... ¿Ya? -dijo incorporándose-.
- Si, ya.
- ¿He dormido durante todo el viaje?
- Si jaja y yo también.
Salimos del aeropuerto y cogimos un taxi y le dijimos la dirección del hotel, Laura parecía como un niño pequeño alucinando con todo lo que veía.
Llegamos al hotel y hubo un fallo con la habitación, por las molestias nos dieron una suite por el mismo precio, claro, Laura y yo no íbamos a decir que no... la habitación era más grande que nuestra casa, encima tenía una vistas impresionantes... Laura y yo nos pusimos a explorar cada rincón como si fuéramos viejas cotillas... la verdad es que la escena vista desde fuera tendría que ser graciosa...
Tras haber visto cada rincón, le dije a Laura que sacase la cámara para hacer un vídeo.
- ¡Hola! Bueno, aquí estamos, ¡En una pedazo de suite que te cagas!
- Si, porque resulta que a habido un error en la habitación y bueno... aquí estamos... con unas vistas... -dije mientras giraba la cámara hacia la ventana- impresionantes... además de estas... -dije apuntando a Laura con la cámara-.
- ¡Quita! -dijo mientras me daba en el brazo para que apartase la cámara-.
Ambos reímos.
- Bueno -dije volviendo a grabarme a mi- comeremos y luego saldremos a dar una vuelta... así que, ¡Hasta luego!
- No te gusta hacer el tonto ni nada... - dijo mientras apagaba la cámara-.
- ¡Ah! ¿Qué a ti no te gusta no?
- Pues no -dijo haciéndose la seria-.
- Pero que mentirosa...
Iba a hacerla cosquillas por haber mentido pero vio mis intenciones y salió corriendo, la perseguí por toda la suite hasta que la conseguí atrapar y la empecé a hacer cosquillas.
- Vale jajajaja para, para jajaja si, me has pillado, encanta hacer el tonto y más contigo pero para jajaja.
Comimos y nos fuimos a dar una vuelta, me encantaba que Laura no hubiese estado nunca y poder enseñarla todo...
Fuimos hasta el puente de Brooklyn, nos sentamos mirando el paisaje y empezamos a hablar...
- Gracias -dije-.
- ¿Por qué? -respondió ella-.
- Por todo esto... es que... -sonreí- estas loca...
- He hecho esto porque es tu ciudad favorita y te lo mereces todo después de lo que has pasado... además quería regalarte algo especial. -dijo mirándome-.
- No tenías que regalarme nada ¿Sabes por qué? -dije acariciándola la mejilla-, porque tu eres mi mejor regalo.
Ella sonrió y yo la besé, ella me siguió el beso.
-Te quiero -dije separándome de sus labios-.
- Y yo a ti-.
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