- Jajaja Invitale a la boda cielo... jajaja - dice agarrándome de la cintura ella también-.
Y ahora es cuando yo me muero... La conocí anoche y ya siento que va a ser alguien muy importante en mi vida...
Pasamos el día juntos, de risas, de bromas, total, es domingo, no hay ninguna prisa.
Nos sentamos en un banco y empezamos a comer pipas.
- Bueno, así que... eres famosete... ¿no? Jaja
- Bueno, se podría decir que si jajaja.
- Osea que ahora mismo me tendría que sentir... ¿"afortunada"? Jajaja.
- Jajaja mmmm... -digo rascándome la barbilla- un poco si jajajaja.
- Jajaja que flipao eres! Jajaja.
- Oye! Que una no come pipas con un famosillo todos los días! -digo fingiendo estar enfadado-.
- Jajaja el que se pica...
- Yo no me he picado -respondo seco-.
- Uy! "Yo no me he picado" -dice "imitándome", la verdad es que esto me hace gracia y se me escapa una sonrisa-.
- JÁ! Que mal me imitas...
- "Qué mal me imitas".
- Pareces un loro.
- "Pareces un loro".
- Soy gilipollas.
- "Soy... eh! Casi pico Daniel pero... no jajaja.
- Vaya tela... jajaja.
- Oye, ¿Vamos a los columpios?
- Jajaja no me va a coger el culo ahí jaja.
- Jajaja que si, venga, vamos.
Yo insistía en que no quería pero me cogió de la mano y fuimos hacia los columpios...
Ya eran casi las tres así que la dije de irnos ya...
- Vamos anda! ¿No estará tu novio preocupado por que no vuelves a casa desde anoche?
- Jajaja que va! ¿Qué novio? No tengo... Vivo con una amiga... además no creo que haya vuelto ya, ayer se fue con su novio a dormir y hasta por la tarde no venia... ¿Te quedas a comer en mi casa?
Con cada frase que decía mi sonrisa se hacía más grande.
- Jaja ¿Esto es una cita?
- Jaja no, tan solo una... ¿Comida de amigos? Jaja.
- Jajaja vale, me parece bien... vamos, que tengo un hambre...
- Jaja normal... -dijo cogiéndome de la mano otra vez-.
Y así, inconscientemente, cogidos de la mano llegamos a su casa.